En un mundo individualista…. ¿quién es el afortunado que no ha conocido la soledad?
Damos gracias por las cosas que poseemos, pero, ¿Qué pasa cuando tenemos carencias en relaciones con los demás? ¿Qué pasa cuando la desconfianza llama a tu puerta? ¿Qué pasa con el dolor, la tristeza, la impotencia, los miedos?
¿Tan difícil es ponerse en el lugar de otra persona e intentar comprender?
Damos gracias por las cosas que poseemos, pero, ¿Qué pasa cuando tenemos carencias en relaciones con los demás? ¿Qué pasa cuando la desconfianza llama a tu puerta? ¿Qué pasa con el dolor, la tristeza, la impotencia, los miedos?
¿Tan difícil es ponerse en el lugar de otra persona e intentar comprender?
Como he leído hace un rato, hablar es una necesidad y escuchar es un arte, y estoy de acuerdo con que más vale una verdad que duela a una mentira que ilusione, pero todo a su debido tiempo…
Siempre he escuchado que como tú no te quieras, nadie te querrá, que tienes que ser egoísta y mirar por ti, que cada uno hace su vida, busca su camino y sigue su curso…
Pero para mí, la felicidad es algo que debe ser compartido… sino, no la disfrutas.
Y la verdad que cuando veo alrededor tantas cosas que no entiendo, que experimento y me encaminan a la incertidumbre, más ganas tengo de ser como esas personas que solo se preocupan en silencio y que tienen el don de mirar al lado y pasar de largo.
Me he puesto a buscar la definición de egoísmo… y realmente me he sorprendido.
Varias definiciones desde diferentes puntos de vista, pero compartiré la definición desde el punto psicológico, que he encontrado en unas de las páginas que he estado mirando:
Sólo cuando desaparece el Ego y surge la conciencia podemos pensar con el corazón.
La persona egoísta está centrada en sí misma y vive en un mundo cerrado.
El egoísmo es diferente al amor propio, que es necesario y saludable, porque el egoísta no siente amor hacia su persona sino desprecio y quiere todo para él porque se siente miserable y vacío.
La diferencia entre el amor propio y el egoísmo es que mientras el primero es el sentimiento de respeto por uno mismo, que no puede ceder su propio espacio, el segundo es la pretensión de utilizar a los otros para su propio beneficio, manipulándolos como objetos.
El egoísta se va quedando solo por elección, porque es incapaz de compartir nada.
Tras leer esto… no me gustaría sentirme así; prefiero sufrir por un momento, que sufrir eternamente…
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| -APOSTAREMOS POR EL KARMA- |
